Durante una entrevista concedida a la revista Esquire, el centrocampista manchego Andrés Iniesta ha reconocido que no le ha resultado en absoluto sencillo adaptarse ni a la vida ni al fútbol japonés. «La adaptación no ha sido sencilla, ni en lo deportivo ni en lo familiar, porque las costumbres de los japoneses son radicalmente distintas a las nuestras, pero ahora, por fin, mi mujer y mis hijos nos sentimos adaptados y toca disfrutar», aseguró.

Eso sí, el futbolista dejó claro que en el Vissel Kobe no se siente tan presionado ni exigido como en el FC Barcelona. «Los japoneses son mucho más calmados que nosotros y eso, lógicamente, se refleja también en los estadios y sobre el terreno de juego. De entrada, los aficionados animan y protestan, pero no se disgustan o se enfadan como ocurre aquí, porque ellos viven la derrota de manera muy diferente a como la entendemos en Europa. Vale, hemos perdido. ¿Y qué? Esta filosofía es la que más me ha costado asimilar y entender, porque ellos son competitivos pero extraen otras conclusiones de las derrotas. Mi paso por el Vissel Kobe es infinitamente más tranquilo que mi etapa en el Barça», explicó.