Arjen Robben se ha despedido de manera oficial del Bayern de Múnich, igual que su inseparable Franck Ribéry. Sin duda, ambos son historia viva del conjunto bávaro, pero han puesto punto y final a su exitoso periplo en Alemania, donde han conquistado los últimos siete trofeos de la Bundesliga. Asimismo, el internacional con Holanda también se desquitó en 2013 con su valioso gol en la final alemana de la Champions ante el Borussia Dortmund para darle la ’orejona’ a los muniqueses.

Es verdad que al holandés, de 35 años de edad, se le quedará la espina la pronta eliminación de la Champions League en octavos a manos del Liverpool, que, a la postre, se ha convertido en uno de los finalistas (junto con el Tottenham) tras su hazaña en Anfield contra el FC Barcelona. Varios medios de comunicación hablan de un posible regreso de Robben al PSV Eindhoven, plantel en el que militó antes de marcharse al Chelsea en 2004. Un jugador como Arjen siempre es bienvenido. Sería genial para los jóvenes jugadores de PSV, comentó Mark Van Bommel, técnico de los de Eindhoven, el pasado mes de diciembre.