«Realizó una prueba y no acabó de convencer porque no aportaba mucho sacrificio defensivo. Entonces pidieron a su madre que volviera para realizar una segunda prueba y ella se negó. "Mi chico no volverá, o le fichan ahora o dentro de cinco años tendrán que poner sobre la mesa 50 M€ para contratarlo", dijo su madre».

Estas declaraciones que recoge Goal corresponden a Serge Daniel Boga, ojeador del Chelsea hasta 2014, que ha relatado cómo en 2012 el club londinnse probó a un joven Kylian Mbappé, convertido ahora en una estrella Mundial. Pero los blues no quisieron ficharlo y ahora seguramente se han arrepentido.

«Defensivamente todavía no había llegado. Cuando recibió la pelota fue increíble, pero sin la pelota no trabajó mucho. Él es el tipo de jugador que todos quieren ver jugar, tiene todo lo necesario para un jugador moderno y seguir siendo uno de los mejores durante 10 años», explica el citado scouter.