Dos años atrás el Bayern Múnich tomó la decisión de despedir a Carlo Ancelotti tras la abultada derrota ante el Paris Saint-Germain por 3-0. Ahora, el consejero delegado del club, Karl-Heinz Rummenigge, quien tomó la decisión, admite que no estuvo para nada acertado.

«Carlo tiene un gran carácter y es un gran entrenador, pero en la segunda temporada los resultados no fueron los que esperábamos. Es una persona increíblemente tranquila incluso en los momentos más difíciles. Debimos haber esperado un poco más antes de despedirle. Casi lloro después de anunciar su decisión, demostró ser un gran hombre», confesó Rummenigge para el diario As.