Era la jornada 17. El Athletic Club visitaba el feudo del Real Betis dispuesto a conquistar un triunfo que terminó llevándose por 0-2 y que se cerró con un enfado monumental del técnico verdiblanco con la actuación arbitral de Juan Martínez Munuera, en una queja que realizó también sobre el centro del campo y que se cobró su expulsión.

En rueda de prensa, Quique Setién cargó contra el colegiado: «Ha estado más pendiente del banquillo que del desarrollo del juego. Como club me he sentido absolutamente atropellado. No sé que consecuencias va a tener, pero me parece lamentable». Dichas palabras, denunciadas por el Comité de Árbitros, ya van a pasarle factura al entrenador cántabro que, según Iusport, tendrá que pagar una multa de 1.500 €.