Carlos Suárez, presidente de honor del Real Valladolid, ha tomado la decisión de abandonar la gestión del cuadro pucelano tras casi 20 años en los despachos de la entidad del Nuevo José Zorrilla. Es por ello que ha querido agradecer el apoyo de un «equipo maravilloso de trabajo que he tenido todo este tiempo en las oficinas, motivo principal por el que este club ha salido adelante». Además, no ha querido dejar de lado a su familia, que tanto le ha ayudado a lo largo de este tiempo.

Igualmente, Suárez ha destacado que el club pucelano es uno de los que tiene mayor tradición en el deporte rey de nuestro país: «El Real Valladolid nunca será un grande, pero sí un histórico, y de ahí no lo va a sacar nadie porque se están haciendo las cosas bien. A ver si esa mala suerte que hemos tenido en momentos puntuales, pues cambia». A lo que ha añadido que, en Pucela, se siente como en casa: «Yo tengo mi casa aquí, vendré porque tendré cosas que hacer. Intentaré echar una mano en lo que pueda si Ronaldo lo considera».