Aunque su desembarco en el fútbol chino llegó a darse por hecho, el futuro de Maxi Gómez sigue pasando por el Celta de Vigo. El delantero uruguayo , de apenas 21 años, ha dejado atrás la posibilidad de hacer las maletas y confía en sacar el máximo provecho a su estancia en un cuadro gallego que podría facilitar su presencia en el próximo Mundial de Rusia.

«Lo hablé con el entrenador y lo llevé con mucha tranquilidad. Nunca me dijeron que nada estaba concretado y yo seguí entrenándome de la misma manera para ayudar al equipo ¿El Mundial? Estar en el Celta, jugando en una liga tan grande, me favorece para ir a la selección. Yo voy partido a partido y entrenándome a full para que cuando llegue el Mundial ‘El Maestro’ decida contar conmigo», indicó el ariete en su último paso por sala de prensa.