El Celta de Vigo ha quedado realmente tocado después de dar su brazo a torcer en Balaídos con el Getafe, equipo que, pese a arrancar con dificultades el curso, se encuentra a 3 puntos del liderato en LaLiga Santander. Sin duda, el mayor damnificado después del batacazo del cuadro gallego es Fran Escribá, quien se encuentra cuestionado desde hace tiempo por los resultados negativos de los suyos. ¿Habrá llegado a su fin su andadura en el banquillo celeste?

De acuerdo con las declaraciones recogidas por TMW, Escribá, de 54 años, es consciente de la complejidad de la situación que está afrontando: «No sabemos si los jugadores no están bien, y repercuten en el colectivo, o si es porque el colectivo no está bien, que las individualidades no funcionan. Uno tiene la sensación que el equipo tiene mala fortuna. El equipo entrena bien, pero quizá debe entrenar más y mejor. Está claro que el rendimiento ofrecido no es el que debemos tener».