El fichaje del centrocampista turco ha dado un giro inesperado. Aunque su contratación parecía prácticamente hecha, e incluso este llegó a pasar el reconocimiento médico con el Celta de Vigo, las negociaciones se habría estancado a última hora por un condicionante que habría marcado el punto muerto en el que ha quedado el posicionamiento entre el club celeste y el jugador.

Según recapitula Faro de Vigo, la discordia se halla en la duración del contrato que planea obtener Okay Yokuslu. Mientras que la intención del cuadro vigués es la de firmar por 5 temporadas al futbolistas, el jugador abogaría por un vínculo por tres años con opción a otro más.