Tras un dubitativo arranque de curso, Fabián Orellana ha logrado ganarse la confianza de Luis Enrique. El chileno, que apenas acumulaba cuatro partidos como titular al cierre del año 2013, ha formado parte de los dos últimos onces iniciales confeccionados por el preparador del Celta de Vigo, un dato que refleja su indudable progresión.

La consecuencia directa de su mejora deportiva ha sido el enfriamiento de las negociaciones con Universidad de Chile, conjunto que había solicitado su cesión a la entidad viguesa. «Uno siempre quiere traer a los mejores y Fabián lo es. Que se haya filtrado su nombre puede entorpecer las negociaciones, pero hay que ver, porque hoy lo de él está complicado. De aquí al jueves esperamos tener a los refuerzos», reconoció Carlos Heller, máximo accionista del club sudamericano, al ser cuestionado por La Tercera.