Mal sabor de boca ha dejado un Clarence Seedorf que, en una situación crítica, se atrevió a coger a un equipo que finalmente ha conquistado, por méritos propios, cerrar los puestos de descenso con la peor marca de un antepenúltimo clasificado desde que existe la liga de tres puntos. Un bagaje desde que tomó el mando que se traduce en 2V, 6E y 8D. No obstante, en el Deportivo de La Coruña no tienen claro que prescindir de los servicios del holandés sea la mejor idea.

De hecho, la sensación general con el técnico es que su trabajo no ha sido desacertado, pero que pilló a un equipo muy herido moralmente. El propio Seedorf, tras la derrota en Mestalla, dejaba abierta la opción de continuar en A Coruña la próxima temporada, trasladando la decisión al club: «No depende de mí. Las puertas están abiertas y será el club el que tenga que tomar decisiones y dar sus pasos. Le agradezco al Depor y al presidente esta oportunidad y todos los que me ayudaron».