La llegada de Islam Slimani va a dejar sensaciones contrarias en la afición del Newcastle. Por un lado, la satisfacción de contar con una referencia ofensiva que en su mejor forma es una promesa directa de gol, pero por otro, la situación sonrojante de que el argelino solo va a poder participar en 10 encuentros en lo que resta de temporada.

Según diario AS, esta situación, preocupante en la manera de actuar de las urracas, viene dada de forma directa por la lesión que aún atraviesa el internacional por Argelia y que le mantendrá fuera del terreno de juego al menos durante las próximas dos semanas. Esta condición se suma a que el jugador no podrá enfrentarse a su club en propiedad, el Leicester, lo que le restará encuentros y le situará en 10 partidos de Premier League por delante donde vestir la camiseta del conjunto del St James’ Park. Una maniobra que deja mucho que desear en la conducta del equipo inglés en el mercado y su pobre apuesta en la dirección deportiva.