En el verano de 2008, antes de estampar su firma en el contrato que le convertiría en nuevo jugador del Manchester United, el delantero búlgaro Dimitar Berbatov tuvo la oportunidad de comprometerse con su eterno rival, el Manchester City. Aunque los skyblues le ofrecían más dinero, el ya exfutbolista rechazó su propuesto y optó por comprometerse con un club que, por entonces, gozaba de mayor prestigio.

«Mi agente me contó algo del interés del City, pero le dije que no se molestase en hablar con nadie más, quería ir al Manchester United por su historia, sus jugadores, la tradición, por todo. Creo que fue la noche en la que el City contrató a Robinho del Real Madrid y mi agente me dijo: ’Berba, hay otro equipo para ti’. Yo le dije, ’que les jodan, nos vamos al United’. Él dijo: "¡Pero te darán más dinero!’. Pero no todo se trata de dinero. Yo era como un caballo con luces intermitentes. Para mí fue la decisión correcta porque ir a la cima de la montaña era mi sueño, especialmente cuando vienes de Europa del este, de un pueblo pequeño, y nadie lo ha hecho antes que tú. Fue una gran sensación. Cuando llegó ese momento, sé que mucha gente (del Tottenham) estaba enfadada con mi elección, pero necesitaba seguir mi camino», explicó en una entrevista concedida a FourFourTwo.