Durante las duras negociaciones con el Liverpool, conjunto que puso muchas trabas a la marcha de Philippe Coutinho, el FC Barcelona valoró seriamente la posibilidad de abandonar esta vía y apostar por otro centrocampista de enorme talento, el danés Christan Eriksen (Tottenham).

Según cuenta Mundo Deportivo, el secretario técnico de la entidad, Robert Fernández, le siguió en varios partidos y llegó a tantear seriamente un fichaje que no llegó a concretarse porque el Barça consiguió ablandar la postura de los reds, porque el brasileño presionó lo suficiente y porque «el propio Leo se lo pidió (Ndr: el fichaje de Phil) personalmente al presidente Josep María Bartomeu en la reunión previa que mantuvieron, en la antigua Fábrica Damm, antes de la firma de su renovación», explica el rotativo.