Suplente de Claudio Bravo durante sus dos primeras temporadas en el FC Barcelona, el arquero alemán Marc-André ter Stegen valoró seriamente la posibilidad de cambiar de aires a lo largo del verano de 2016. Sin embargo, tras una conversación con la directiva, el arquero recibió la confirmación de que en el futuro iba a ser el meta titular y decidió permanecer vinculado a la entidad.

«Después de la segunda temporada, la posibilidad de irme del Barça estaba ahí. Tenía opciones, aunque yo quería quedarme, y el club finalmente se decidió por mí (...) La situación derivó en lo que yo quería, ser el portero titular», reconoció el meta en declaraciones que recoge el diario Sport.