David Villa anunció ayer que será a finales del presente año cuando ponga fin a su larga trayectoria profesional. El asturiano contaba con la opción de regresar al Sporting de Gijón, pero ha preferido que su último capítulo tenga como escenario el Vissel Kobe japonés. «Siempre tuve presente la posibilidad de volver al Sporting, pero al dejar España sabía que no volvería a jugar en Europa», reconoció anoche en la Cadena COPE.

A lo largo de la entrevista con el citado medio, el Guaje indicó que el momento más feliz de su carrera fue la final del Mundial de 2010. «Sin ninguna duda. Desde pequeño soñé ver a un jugador español levantar la Copa del Mundo, aunque no fuese yo, y tuve la suerte de lograrlo». Asimismo, el punta nombró a Luis Aragonés como el mejor técnico de su etapa profesional. «Todos mis entrenadores han influido en mi carrera, pero Luis Aragonés fue el que más me dio fuera del campo», explicó.