Parece muy lejana aquella temporada 15/16 en la que Lucas Pérez se consagró como la referencia ofensiva de un Deportivo de La Coruña que, de su mano, salvó la categoría y le reivindicó como uno de los futbolistas de aquella campaña donde brilló con luz propia, siendo uno de los nombres propios de la misma tras anotar 17 goles. El gallego se ganó con su rendimiento el cariño de una afición que en el presente la ha llegado a rechazar públicamente. Desde pintadas a cánticos en Riazor, el atacante ha sido duramente criticado por la hinchada que esperaba de su vuelta mucho más de lo que está ofreciendo, más si cabe ante el esfuerzo que hizo el club por tenerle de vuelta en el conjunto herculino.

El delantero está representando su peor cifra goleadora con la camiseta del Dépor, incluso peor que en la 13/14, su primera campaña allí, donde tras 21 encuentros anotó 6 goles. En la actual, Lucas Pérez solo ha anotado 5 goles, misma cifra que Adrián López y a uno de los logrados por Florin Adone y que no sirven para paliar la trayectoria del club en la que el descenso asoma con fuerza al girar la esquina. Una situación complicada y cuyo final puede deparar la categoría de plata para el Deportivo y la marcha, de regreso al Arsenal, del jugador, que se despediría con el sabor más amargo que puede vivir un futbolista en Primera División.