Ya sabemos que la final de la Liga de Campeones será esta temporada en Madrid en el estadio Metropolitano, y el año que viene en Estambul. Pero en unas semanas la UEFA deberá decidir la sede de 2021, como es costumbre con dos años de antelación, y hay ya dos candidatas.

Por un lado Múnich, que ya acogió el partido decisivo en otras tres ocasiones, la última de ellas en 2012 con la victoria del Chelsea sobre el Bayern en los penaltis. Y la otra es San Petersburgo, una de las sedes del pasado Mundial, que tiene un bellísimo estadio donde podría jugarse el duelo.