El exjugador del Real Madrid, Óscar Ruggeri, recordó anoche en Onda Cero el ataque que sufrió cuando decidió abandonar las filas de Boca Juniors para iniciar una nueva etapa en River Plate allá por el año 1985.

«Jugué en River y Boca y lo pasé muy bien en los dos equipos. Cuando pasé de Boca a River quemaron mi casa con mis padres dentro. Cuando quemaron la casa me fui a ver al jefe de los Barra Brava de Boca, me encaré con él porque él lo controlaba todo y le dije que era lo último que iba a soportar», explicó antes de confirmar que «los Barra Brava te piden cosas cuando eres jugador y tienes miedo porque te amenazan con hacerle algo a tu familia...»

Ruggeri hizo mención a este bochornoso asunto durante una entrevista en la que también analizó el choque de vuelta de la final de la Copa Libertadores que se celebra este domingo en Madrid y avaló el posible desembarco de Exequiel Palacios en el cuadro merengue. «Palacios es el mejor jugador que tiene la Argentina a día de hoy. Tiene mucha clase y mucha personalidad. Si lo compró el Madrid me encanta porque el Real Madrid es el mejor del mundo», aseveró.