«No estoy enfadado, pero esta situación no es buena para mí. Es la segunda vez que pido salir y no me dejan. Jugar cinco minutos no es suficiente para mí». Así hablaba anoche Renato Sanches, mediocentro del Bayern Múnich, tras el empate de su escuadra en Bundesliga ante el Hertha de Berlín.

El mediocentro de 21 años siguen sin estar contento con su rol de suplente, de manera que ha pedido públicamente un nuevo cambio de aires. Y pronto tuvo respuesta de Karl-Heinz Rummenigge, que dejó bien clara la postura del club germano: «Sería bueno que se calmase porque no saldrá del club».