Autor de un sensacional tanto ayer en el empate ante el Ajax en Ámsterdam (3-3) que sirvió para que los suyos lograran la primera plaza de grupo, el extremo del Bayern Múnich Kingsley Coman ha sido uno de los nombres de la semana. El motivo no es otro que sus palabras hablando sobre una retirada en caso de volver a sufrir una lesión. «Espero no tener que revivir lo que he pasado, ya es suficiente. No aceptaré una tercera operación, significará que tal vez mi pie no está hecho para este nivel», reconoció.

Sin embargo, desde el Bayern Múnich no han dudado en dar un paso al frente para mostrarle su apoyo. El presidente bávaro Karl-Heinz Rummenigge no ha dudado en salir al paso para tenderle la mano. «Lo entiendo. Desafortunadamente, su primera lesión le costó el Mundial, en el que de lo contrario habría participado y sería campeón a día de hoy. Sin embargo, no le recomendaría que pensara en una posible retirada si se vuelve a lesionar», apuntó. Del mismo modo opina Hasan Salihamidzic, director deportivo del club. «Siempre hablo con Kingsley. No será su última lesión. También tuve dos roturas de ligamento en un año. Tenemos grandes esperanzas depositadas en Coman. Tiene un gran futuro por delante», dijo. Palabras que a buen seguro animarán al futbolista.