La temporada pasada Rubén Blanco fue una de las piezas clave en la salvación del Celta de Vigo, ya que este joven portero de 18 años tuvo que jugar las dos últimas jornadas de Liga y lo hizo con buenas actuaciones. Ahora la entidad gallega ha premiado su esfuerzo.

El combinado celeste acaba de anunciar su renovación hasta el año 2018, de modo que el cancerbero firma su primer contrato profesional con el equipo de Balaídos.