Con mucho cuidado debe andarse el Celta de Vigo si no quiere perder a dos futbolistas que han tenido una gran peso en la presente temporada del club y que representan parte del futuro de la entidad. Según El Desmarque, las salidas de Rubén Blanco y Sergi Gómez pueden precipitarse durante el mercado estival si no se concretan sus respectivas situaciones.

Por un lado, el meta, tras hacerse con el puesto de Sergio Álvarez, ha caído de nuevo en la suplencia tras lesionarse del tendón de Aquiles. Con un rol de suplente que ya no está dispuesto a aceptar, el guardameta contempla una salida en verano. Para el zaguero, su participación está enlazada directamente con su situación contractual, puesto que termina su vínculo en 2019 y de momento la renovación parece atascada, fruto sobre todo de la presencia de equipos Premier que estarían encareciendo la operación para los celeste y retrasando el entendimiento entre las partes. De esta manera, la salida de ambos es una posibilidad que recae directamente sobre Felipe Miñambres, que deberá tratar de convencerlos de su continuidad.