El Celta de Vigo está trabajando concienzudamente en la llegada de Lucas Boyé, atacante argentino del Torino que ya habría dado el visto bueno al club celeste, según el Faro de Vigo. Los gallegos esperan introducir una opción de compra en el jugador que, a priori, no entraría en los planes del equipo italiano, que solo aceptarían una cesión pura hasta final de temporada.

No obstante, desde Vigo están haciendo toda la fuerza posible por conseguir esa opción que les de la oportunidad de retener al futbolista a final de campaña. Un jugador que a sus 22 años podría explotar en Balaídos. Según el medio, el Celta se adelantaría en la negociación a Hellas Verona y Benevento, quienes también habrían tanteado al extremo.