Danny Drinkwater fue un jugador fundamental para Claudio Ranieri en el Leicester City, siendo un hombre de equipo imprescindible en la consecución de la Premier League durante el curso 2015-2016. Los focos eran acaparados por Jamie Vardy, Riyad Mahrez, N’Golo Kanté o Kasper Schmeichel, si bien es cierto que el rol desempeñado por el centrocampista era alabado y reconocido por los diferentes integrantes del plantel. Ello propició su salida al Chelsea, donde volvería a coincidir con un Kanté que se acabaría proclamando campeón del mundo con la Selección de Francia en Rusia 2018.

Sin embargo, la trayectoria de Drinkwater, desgraciadamente para sus intereses, ha dado un vuelco de 360º desde sus años dorados en el Leicester. El de Manchester, de 29 años, se encuentra en calidad de cedido por el Chelsea en las filas del Burnley, pero parece que podría regresar a Stamford Bridge antes de lo previsto. Atendiendo a una información difundida por The Sun, el plantel dirigido por Sean Dyche no desea extender el préstamo hasta que concluya el presente curso. Por tanto, el futbolista se pondría a la entera disposición de Frank Lampard durante el periodo invernal.