Tanto el Espanyol como Dídac Vilà aseguraban tener claro que el contrato del jugador catalán con el AEK de Atenas finalizaba en junio de este mismo año, lo que hacía posible su llegada a coste cero al club perico de forma inminente.

Sin embargo, según lo recogido por el diario As, en el equipo griego pueden demostrar, a través de un documento firmado por el lateral, que el vínculo que une al jugador a la entidad helena sigue vigente durante un año más, por lo que llegará a la justicia si es necesario. El problema es que el documento tiene fecha de ejecución prevista para el 7 de julio, una fecha futura, por lo que el Espanyol y el jugador esperan salir vencedores en el caso de llegar a los tribunales en este asunto. En los próximos días se irán aclarando todos los detalles de este caso, que puede terminar con el jugador jugando de nuevo en Barcelona.