Con motivo del 60 aniversario de la final de la Copa de Europa que en 1959 disputaron el Stade de Reims y el Real Madrid, el cuadro galo ha diseñado una nueva equipación blanca y morada con la que pretende homenajear al conjunto que le alejó del sueño de levantar el máximo trofeo continental.

En aquel partido, disputado un 3 de junio en Stuttgart, el combinado blanco se impuso por 2-0 gracias a los goles de Alfredo di Stefano y Paco Gento. Tres años antes, ambos conjuntos también se habían medido en otra final de esta competición en la que los merengues derrotaron igualmente al cuadro francés por 4-3.