Lionel Messi comenzó a aparecer en el primer equipo del FC Barcelona hace tres lustros, pero como ya se ha dicho en muchas ocasiones su carrera pudo haber sido diferente. Y quien más lo lamenta sin duda alguna es un Arsène Wenger que quiso ficharlo cuando se llevó a Cesc Fàbregas al Arsenal en 2003.

«En la vida hay que vivir con remordimientos, con negocios fallidos y uno de ellos fue Messi. Caundo en 2003 fichamos a Cesc Fàbregas, tuvimos conversaciones con Leo Messi. En aquella epoca, que estabamos al nivel del Barcelona, podíamos construir equipos juveniles fuertes con buenos jugadores. Con Messi, Piqué y Fabregas, que destacaban en esos momentos, podíamos haber hecho un gran equipo. Piqué y Fàbregas vinieron a Inglaterra, pero Messi se quedó en España. Es cierto que estábamos interesados en él, pero ahora ya es un jugador intocable», ha explicado el entrenador en declaraciones a beIN Sports.