Parece que los foxes van a volver sobre los pasos acontecidos durante el pasado mercado invernal y que finalmente no llegaron a buen puerto. En estos, se trató la llegada de André Almeida (27 años) y Rafa Silva (24 años), donde hubo especialmente interés en el lateral derecho del Benfica. Ambas opciones sonaron como futuribles durante el mes de enero pero ninguna se concretó, lo que si podría tomar lugar en verano.

Según O Jogo, el Leicester habría estado espiando a los futbolistas en diversos choques que ha mantenido el conjunto luso, recabando datos sobre su rendimiento y convenciéndose de la apuesta definitiva en su persona. El mercado de Portugal es conocido por los foxes, que se han acostumbrado grandes inversiones con su procedencia como así lo demuestran los nombres de Adrien Silva o Islam Slimani.