En el país vecino se suele otorgar cada año el Balón de Plomo como premio al peor jugador de la Ligue 1 y el vencedor de este galardón nada ambicionado fue Moussa Maazou. Se trata de un delantero de Níger de 23 años que estuvo cedido el curso pasado en el Mónaco por parte del CSKA de Moscú (ver artículo).

Esta campaña la comenzó en el Zulte-Wagerem y ahora ha aterrizado en una nueva escuadra francesa, concretamente en el Le Mans. Allí tendrá la oportunidad de lavar su imagen y demostrar que el citado premio solamente ha sido fruto de una mala campaña, pero que aún atesora mucha calidad.