Señalado estos días por algunos como culpable de la crisis entre Neymar y Cavani, y también por algunas derrotas importantes de la temporada pasada, Unai Emery ve siempre cómo su cargo al frente del primer equipo del PSG está cuestionado. Y ahora que su club viene de hacer una gran inversión en fichajes, se vigilan con lupa todos sus movimientos.

De modo que, según leemos hoy en las columnas del diario L’Equipe, la continuidad del técnico vasco para la campaña que viene está en el aire. Acaba contrato en junio y su renovación dependerá de una cosa: si logra meter o no al equipo francés en semifinales de la Liga de Campeones.