La mejor forma de brindarle una sonrisa a Quini desde el cielo, ese es el trabajo en el que se encuentra sumergida la plantilla del Sporting de Gijón en su actual trayectoria en la división de plata. Actualmente en 4º lugar, motivos para creer no les faltan a los asturianos. Desde el cambio de entrenador, con la salida de Paco Herrera y la llegada de Rubén Baraja, el cuadro asturiano se ha imbuido de una corriente positiva que le acerca a plazas de ascenso directo, del que solo le separan ya 5 puntos (9V 1E 3D), habiendo destacado con la solidez ofrecida en El Molinón, donde aún no conoce la derrota con el técnico pucelano.

En su ambición personal, el reto del próximo fin de semana concentra grandes de las expectativas del club, puesto que recibirá al Rayo Vallecano, actual líder de la categoría. De vencer, los de Gijón colocarían a tan solo 2 puntos un objetivo por el que lucharán con todos sus fuerzas para cambiar las lágrimas de despedida de la temporada pasada en unas de alegría por la actual, ofreciendo la mejor ofrenda posible al ídolo sportinguista que nos dejó este pasado mes de febrero.