Como suele ser habitual en estas fechas, las grandes escuadras inglesas ceden a algunos de sus jugadores jóvenes con el objetivo de que puedan tener minutos e ir sumando experiencia. Y esto es lo que el Tottenham ha hecho ahora con Nathan Byrne.

Este defensa tiene 20 años y desde ahora hasta el mes de enero jugará en las filas del Crawley, un equipo de la League One (la tercera división inglesa), en el que militará en préstamo. Intentará tener al menos la misma presencia que el curso pasado durante su cesión en el AFC Bournemouth (12 encuentros).