Un largo periodo de tiempo fuera por lesión pero una vuelta que ha convencido al club. Esa ha sido la conclusión que ha establecido Érik Lamela desde su regreso a los terrenos de juego, donde ha aportado frescura y variante al ataque del Tottenham, aunque su protagonismo ha caído en favor de Heung-Min Son. Aún así, según The Independent, su situación habría dado un giro de 180 grados y, ahora, los Spurs meditan seriamente cerrarse a una venta del futbolista.

A pesar de que este maneja fuertes intereses de España, Italia y Portugal, la decisión final recaerá en el equipo inglés, quien de momento tomará la decisión de ejecutar la prolongación automática de su contrato por una temporada más. Esto, no cierra la ventana a una salida, pero sí que las condiciones serían más favorables para los Spurs, quienes tendrán la última palabra si llega una propuesta interesante.