Aunque su equipo ha entrado en una preocupante cuesta abajo, el técnico del Espanyol, Rubi, no se siente aún cuestionado. «No tengo la sensación de que me esté jugando el cargo. No me sorprende (que se le cuestione) porque conozco el fútbol, y de aquí a mes y medio igual volvemos a decir que Rubi es un gran entrenador. Yo no quería piropos cuando las cosas iban bien, y ahora acepto las críticas», aseguró.

Asimismo, durante su última comparecencia ante los medios, el preparador despejó los rumores relativos al posible desembarco de un nuevo zaguero durante el mercado invernal. «De prioridades no voy a hacer nada público, la dirección deportiva está trabajando alguna posible incorporación», aseveró.