Aunque el presidente del FC Barcelona, Josep María Bartomeu, ha manifestado en más de una ocasión que estaría encantado de firmar un contrato vitalicio, el argentino Leo Messi ya ha dejado claro a la directiva que no tiene intención de precipitarse y que no será hasta el curso 2020-2021 cuando aborde una nueva renovación de su contrato.

El atacante desea permanecer en el cuadro catalán, pero no tomará la decisión definitiva hasta que, como cuenta el diario Marca, constate si su cuerpo sigue capacitado para competir al máximo nivel y si el proyecto deportivo de la entidad culé continúa resultando atractivo. En cualquier caso, lo que sí descarta la Pulga es hacer efectiva una opción de su actual compromiso que le permitiría cambiar de aires el próximo mes de junio.