El centrocampista belga se debate entre dos aguas de distinto baremo en cuanto a su futuro, especialmente el económico. El Manchester United sigue reticente a copar sus expectativas salariales y esto puede suponer el adiós definitivo, a coste cero, de Marouane Fellaini. Sin embargo, los reds aún no han dicho la última palabra al respecto y el jugador seguiría esperando el esfuerzo del conjunto de Old Trafford.

Por otro lado, el belga tiene bajo el brazo el atractivo comodín de China. Según recoge The Sun, este ya ha dejado caer la posibilidad de aventurarse en el país asiático: «No tendría ningún problema en vivir en China. Me gusta descubrir nuevos lugares y culturas, y no iría solo, mi familia me acompañaría». Aunque el futbolista primaría el proyecto deportivo, este no piensa rebajar su caché, sabiendo que este puede tener una repercusión extra tras la disputa del Mundial de Rusia, quizá ya con un futuro lejos de tierras inglesas.