El zaguero Sergio Ramos fue uno de los grandes protagonistas del choque que ayer enfrentó a Ajax y Real Madrid en Holanda y terminó con victoria de los blancos. El capitán del cuadro de Chamartín vio una tarjeta que le impedirá ver el choque que se disputará dentro de tres semanas en el césped del Santiago Bernabéu.

Sus palabras a la conclusión del choque dejan ahora lugar a dudas sobre si forzó esta cartulina. Y es que consultado sobre si lo hizo, el de Camas declaró que «La verdad que viendo el resultado te mentiría... es algo que tenía presente y bueno no es subestimar al rival ni pensar que la eliminatoria se ha pasado, pero lo he decidido así, una tarjeta en el minuto 88, me quedaré en la grada, animare como un ultra más».

Minutos más tarde el zaguero hacía uso de su cuenta de Twitter para rechazar esta posibilidad y mostrarse claro: «En un partido son muchas tensiones, muchas sensaciones y muchas pulsaciones. Hay que tomar decisiones en segundos. Lo mejor de hoy es el resultado. Lo peor, no poder estar en la vuelta junto a mis compañeros por un lance del juego. Quiero dejar claro que me duele más que a nadie, que no he forzado la tarjeta, como tampoco lo hice contra la Roma en mi anterior partido de Champions League y que apoyaré desde la grada como un hincha más con la ilusión de poder estar en cuartos».