Ni ser una de las mejores caras nuevas durante la pretemporada promete abrirte hueco en la primera plantilla, esa es la sensación que le habría llegado a Rober Ibáñez después de ser una de las notas más positivas del Getafe con la consecución de tres goles y estar casi con las maletas hechas para retornar a su casa los últimos 6 meses.

El antiguo extremo del Valencia estaría, según Marca, cerca de convertirse en nuevo refuerzo de Osasuna, como ya ocurriera a partir de enero, en una nueva cesión que esta vez incluiría una opción de compra. Su rendimiento en Pamplona dejó a todos satisfechos y de ahí que vaya a suponer dicho esfuerzo por parte de la entidad navarra.