Aunque su equipo acumula una terrible racha de seis derrotas consecutivas que le han situado al borde del abismo, el técnico del Girona, Eusebio Sacrístán, prefiere no pensar en su posible destitución y asegura sentirse con la confianza necesaria para lograr la salvación del combinado catalán. «El objetivo de todos es que el Girona consiga la salvación y en eso trabajo desde el primer día. La racha es muy negativa y. entre todos lo tenemos que cambiar. Yo me voy a preparar para el entrenamiento de mañana. Hay que seguir confiando a pesar de todos estos palos», explicó.

El preparador realizó estas manifestaciones al término del partido que ayer le midió a un rival directo, el Real Valladolid, y que se saldó con victoria para los pucelanos por 1-0. «Es indudable que la situación es complicada. No sirve de nada mirar para atrás. Quedan muchos puntos por jugar y todavía podemos darle la vuelta. Hace varias jornadas estábamos en una situación muy buena, pero hemos ido perdiendo partidos y eso pesa», aseveró.