«Quiero disfrutar de jugar al fútbol sin importar el lugar, en Inglaterra no me sentía feliz. Recibí una llamada de mi agente y quería que viniera porque era una oportunidad para mí. Ni si quiera discutí con mi agente sobre el dinero. El mes pasado en el Arsenal no estaba contento. Es por eso que dije que lo mejor era venir a Roma y ser feliz de nuevo por el placer de jugar al fútbol».

Estas declaraciones que recoge el Daily Mirror corresponden a Henrikh Mkhitaryan, armenio de 30 años de la AS Roma, que llegó cedido al equipo italiano por parte del Arsenal. Y es curioso cómo ha revelado su desesperado intento por salir de los gunners, que al fin tuvo recompensa.