Iker Casillas conversó ayer con sus seguidores de Twitter y, como cabía esperar, tuvo que referirse a la crisis que atraviesa su exequipo, el Real Madrid. El arquero no esquivó la pregunta y aseguró: «Hay que mantener la calma. La temporada acaba de empezar. El aficionado blanco es exigente pero también comprensivo. Ha habido cambios. Importante».

Asimismo, el meta dejó claro que estaría encantado de permanecer en Oporto hasta el término de su carrera - «¡Me gustaría! Estoy feliz de vivir en esta ciudad. Y es un club que me recibió con los brazos abiertos», espetó- y que, tras colgar los guantes, no descarta seguir vinculado al fútbol como entrenador, director deportivo o, incluso, dirigente. «Las tres opciones son vinculadas al fútbol y eso es lo bueno. ¡Me encantan las tres y para ello hay que prepararse muy bien!», aseveró.