Yonghong Li compró el AC Milan a Silvio Berlusconi en 2016. Una operación gigantesca en la que se prometía una alta inyección al conjunto rossonero que, sin duda, ha llegado, pero donde actualmente se pone en duda su procedencia. Según informa Corriere della Sera, el propietario chino del club está siendo investigado por insolvencia debido a diversas transacciones que completó en el pasado y cuyas pagos no ha realizado.

En julio de 2017 ya fue sancionado a pagar 60 M€ por un crédito no devuelto al Jiangsu Bank, donde ahora se sumaría otro al banco de Cantón, poniendo aún más en entredicho la posición del máximo mandatario de la entidad italiana. Con un futuro envuelto en dudas, se teme cómo afectará al club rossonero a muy corto plazo, donde sus deudas contraídas podrían afectar a la estabilidad del AC Milan.