Aunque ha sido uno de los principales responsables del fracaso histórico cosechado por la Selección de Italia (no disputará la fase final de un Mundial, 60 años después), el técnico Giampiero Ventura se resistió a presentar su dimisión al término del choque de vuelta de la repesca ante Suecia.

«No he dimitido porque todavía no he hablado con el presidente. Cuando se logra un resultado, merecido o inmerecido, cuenta poco, pero cuando no se logra es culpa del entrenador. Las decisiones primero las tomo y después las comunico», sea cual sea, reconoció un entrenador que, en cualquier caso, tiene las horas contadas.