El Besiktas estuvo a punto de cerrar la llegada de John Obi Mikel. El nigeriano tuvo un rendimiento bastante discreto a lo largo de la última temporada y su futuro parecía por momentos lejos de Stamford Bridge. El centrocampista veía con buenos ojos su marcha a Turquía y el Chelsea no opuso demasiada resistencia a su salida. Sin embargo, de acuerdo con lo publicado por Metro, Jose Mourinho bloqueó su salida.

El técnico luso llevaba todo el verano sondeando la llegada de Paul Pogba. Consciente de la dificultad de completar su fichaje, que finalmente fue imposible, el portugués no quiso desprenderse de Obi Mikel, puesto que lo considera un jugador de recambio útil para el equipo. Eso sí, en lo que llevamos de temporada no ha demostrado su confianza en él, puesto que tan sólo le ha dado la oportunidad de jugar seis minutos en un único partido.