Virgil van Dijk (28 años) estuvo a punto de no formar parte de la plantilla que compone actualmente el Liverpool. El defensa holandés, cuando el club dirigido por Klopp se interesó en su contratación, jugaba en el Southampton.

Tenían sobre la mesa una segunda opción en caso de no cerrarse con éxito el fichaje del considerado como uno de los mejores defensas del mundo. Según Goal, esta segunda opción era Kalidou Koulibaly (28 años), jugador senegalés del Nápoles.