El Granada ha demostrado ser un club que lleva por bandera la inestabilidad, algo que ha destacado en el banquillo. El dato que recopila Marca y que refleja que el club ha utilizado ¡14 técnicos! en tan solo 8 temporadas, deja en evidencia tanto la escasa paciencia como la fina línea que ha atravesado constantemente los proyectos en la ciudad andaluza. La inmediatez de resultados es un máxima que ha servido para utilizar la tijera con demasiada asiduidad, lo que da la imagen de club poco sólido y cuya apuesta en el cargo no puede mantenerse por temporada, donde solo Lucas Alcaraz sobrevivió una completa en este periodo.

Pedro Morilla ha sido el último en sumarse a esta lista como baja y Miguel Ángel Portugal el que se ha llegado como relevo en el cargo y que se encuentra con la misión de darle al equipo el éxito, a base de resultados, que necesita para establecerse en una plaza de play-off que le permita luchar por el ascenso. De no lograr esto, nadie le asegura que el Granada no prescindirá de sus servicios, debido a la poca manga ancha que ha demostrado la directiva.