Otra temporada para el recuerdo pepinero con la figura clave de Asier Garitano en el centro. De la mano del técnico vasco, el equipo ha vivido una conversión total y se ha transformado en un club de élite que puede aspirar a mantener su bloque en Primera División, algo impensable cinco años atrás cuando le incorporaban como entrenador y militaban, por aquel entonces, en Segunda División ’B’. Su papel es indiscutible y de ahí que prescindir de él se haya convertido en un auténtico trauma tanto para el club como para la propia afición, que no quiere dejar marchar al símbolo de una etapa histórica.

Para que esto no suceda, tal y como informa Marca, la decisión final estaría en manos del propio Leganés y de su propuesta, donde él espera contar con un papel mayor en la toma de decisiones en cuanto a entradas y salidas que le permitan moldear la plantilla a su gusto y le permita crear una con un nivel competitivo que se ajuste a sus requisitos. Los pepineros deberán apremiar su propuesta si quieren rivalizar y tener la ventaja respecto a los competidores que empiezan a llamar a las puertas de Garitano, cuyo salto de club le puede permitir aspirar a cotas más altas de objetivos.