El extremo, que fue reclutado por los diablos rojos en el verano de 2013, ha acusado al club, y en especial al que por entonces era su técnico, el escocés David Moyes, de hacer todo lo posible por arruinar su carrera. «Cuando me sacó del equipo de la Liga de Campeones y puso a Adnan Januzaj, que nunca había jugado para el primer equipo, supe que aquello era mucho más grave de lo que pensaba y que había ido mucho más allá de las razones futbolísticas. Cuando no se trataba de fútbol o de habilidad, ¿qué podía hacer entonces?», aseveró.

Tras una primera cesión en el Cardiff City en la que no logró recuperar su mejor nivel, el marfileño acabó siendo traspasado al Crystal Palace, conjunto en el que sí ha logrado dar un nuevo impulso a su trayectoria. «En Cardiff ya era una sombra de mí mismo», indicó con amargura antes de reconocer que actualmente vive un buen momento y que ha recuperado su sueño de poder brillar en el futuro en la Champions League. «Se me pone la carne de gallina al ver a esas multitudes, esos estadios increíbles. Cuando veo a esos jugadores pienso en qué haría yo en esa situación. Siento que ahora puedo llegar a ese objetivo, con la confianza que tengo y la confianza en mi capacidad. Debería estar allí y me lo estoy perdiendo. No quiero verlo desde casa», explicó.