Malas noticias para Neymar. Convertido en el fichaje más caro de la historia del fútbol después que el Paris Saint Germain pagara los 222 M€ en que se cifraba su cláusula de rescisión con el FC Barcelona, el jugador brasileño deberá pagar la nada desdeñable cantidad de 3,8 millones de reales (unos 1,2 millones de dólares) a modo de multa por considerar que actuó de "mala fe" con sus gestiones para intentar atrasar un proceso al que se enfrenta por evasión fiscal.

Según recoge la información publicada por el diario Sport, se trata de una sanción impuesta por la Tercera Sala del Tribunal Regional Federal de la Tercera Región de Brasil el pasado martes. «El Fisco acusó hace dos años a Neymar de no haber pagado la totalidad de sus impuestos como persona física entre 2011 y 2013, y de haber utilizado las empresas de su familia para pagar menos tributos. De acuerdo con el órgano recaudador, el delantero creó algunas empresas solamente para recibir parte de sus salarios y de sus derechos de imagen, con el fin de no pagar la tasa del impuesto sobre la renta para las personas físicas (27,5 %) que es muy superior a la que pagan las personas jurídicas (empresas), que varía entre el 15 y el 25 %», recoge esta fuente.